6/6/07
Relato pseudo-erotico
Me agarro sutilmente, me llevo sin dureza. Me envolvia tranquila y pausadamente. Con sutilidad, me fue alzando de a poco. Yo aqui, y a pocos centimetros, sus labios. Los anhelaba, como ellos, quizas, a mi. La distancia disminuía, y a la vez el calor se sentia mas. Como asustado, me volvio a bajar. Mientras le decia unas cosas sin importancia al mesero, me miraba de reojo. Finalmente, se decidió. Me alzó, y casi sin dudarlo, me llevó a sus labios para probar ese ansiado nectar. Hizo una mueca de disgusto, todavía le faltaba azucar al café.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
3 comentarios:
Eso se llama "título-gancho" o "la gran estafa".
Saludos
Muy bueno... me gustó!!!
Gracias por pasar
besotes*
Mmmm... imagino que no era buen amante. A los buenos amantes nos gusta el cafe sin azucar, fuerte, sobrio, siempre diferente a cada sorbo. Atreverse a probar diferentes granos y clases... ser tierno con el primer sorbo, audaz con lo que sigue y a veces indiferente con los asientos.
Un placer visitarte, abrazos.
Publicar un comentario