25/3/07

Hablar por boca de ganso.

No se porque trato de escribirte una carta. Tampoco se si esta carta no termina hecha un bollo y tirada por ahí, antes de terminar algún párrafo. Y mucho menos se de que escribirte.
Aprovecho para contarte lo que me paso el otro día en una charla entre amigos. Me dijeron que me describiera. Mucho no pude decirles, porque las opiniones sobre mi son demasiadas. Que es un groso, un salame, un gil, un loco de mierda. Tantas cosas, al final. También llegue a escuchar que soy un ídolo o un falso de mierda. ¿Que multifacético termine siendo?, y lo peor, es que ni me avive. Yo pensaba que ser multifacético implicaba crearse varios personajes, varias vidas, el winner, el rico, el pobre, el gil... Al final, lo único que les dije, antes de que la espesura me absorbiera fue "Si querés saber como soy, preguntá. Pero no a muchos, no sea que te terminen diciendo algo malo. Quedate con lo bueno, y después, después hablamos y me decís que te parezco."

20/3/07

La volatilidad del alma

Solo. Estaba solo. Una mano lo acarició. No estaba tan solo quizas. Las sombras no lo dejaban ver. O quizas, era una luz brillante que lo enceguecía. ¿Sería esa luz que alumbra el camino?. Por las dudas no preguntó. Poco a poco, la oscuridad se iba disipando. Luego de unos instantes, una voluta de humo ascendio frente a su nariz. ¿Estaba fumando?. No lo creía. El olor no era de tabaco, era, mas bien, olor a alma. A alma quemandose, mejor dicho. Su propia alma quemandose, sería más apropiado. Finalmente, la oscuridad cedió y dió paso a un enceguecedor sonido y a una ensordecedora luz. "No necesitas alma. Si total, nunca te sirvió" Dijo una voz lejana, dulce pero de ultratumba. Luego entendió, sus sueños hechos añicos, sus verdades destrozadas, su corazon roto, y para peor, su mente devaluada.

3/3/07

Impulsos

Me dieron ganas de escribir, por eso escribo. Sin obedecer razones, verdades, tiempo ni formas. Sin mas que lo que mi volatil mente dicte. Pensar sin lo que se llama cerebro, sentir sin lo que se llama alma. Tan facil, tan locuaz, tan vivo. Solo impulsos que obedecen mis dedos mientras se pasean de tecla en tecla. No se que escribo, no veo las letras, no veo los espacios. Veo mas alla, con mis ojos perdidos en la espesura de la jungla literal. Despues me decis que me conoces, me contas viejos tiempos, pero yo no te conozco, no se quien sos. Inventas razones absurdas para salir de la psicodelia que mi presencia irradia. Ni un parrafo aparte merece este texto, que no es texto. Todo junto pero separado a la vez. MIentras escribo, mis labios se doblan y se autodenomina sonrisa. No se por que, pero lo hacen. Impulsos. Tampoco se porque te incluí aca, si no se quien sos, no se si realmente existis, si sos quien decis ser, o decis ser quien sos. No se de que dudo, tampoco conozco la duda. Conozco al desconocido, y me sumerjo en el infierno junto al Dante que nunca leí, pero yo no asciendo por el Purgatorio, simplemente me quedo y disfruto del paisaje. Locura, psicodelia, psicosis y amor. Palabras parecidas en su distante significado. Sigo sin entender porque escribo, porque esa "sonrisa" a veces desaparece, porque apareciste en el texto sin conocerte, porque mis impulsos son estos, porque...