29/6/07

Noche en soledad.

Noche en soledad. Acompañado por mi mano, mi ser y yo. Quizas no tan solitaria, desde acá. Pero la luna, la noche, esta sola. Nadie la acompaña en este límpido cielo. La ultima nube se fue con el viento. La estrella no salio porque parecia con ganas de llover. No hay pan. No hay torta. Sed de algo que no se bebe, y hambre de solo un minuto más. Descolgado de la realidad, colgando solo de una ilusión. Colgando sólo de una ilusion.
El sol rehusará de verme en la mañana, y las nubes no querran aparecere. Eterna noche solitaria. Mi mano, mi ser, yo y la luna, todos juntos, todos solos.

19/6/07

La mano, el mundo y yo.

Se desgastó. Poco a poco la cuerda del mundo se gastó. Poco a poco se detuvo. Se detuvo en un lugar que no conocía. Miró desolada la mano que le dió cuerda alguna vez. La mano ni lo notó. La llamo tácitamente con la mirada. La mano seguía en la suya. Repitió su silencioso grito de ayuda, pero la mano no la escuchaba.
Aquella mano que alguna vez la habia hecho andar, estaba con otro mundo, con otra cosa, con otra cuerda.
El mundo lloró unos instantes en silencio, con lagrimas secas. Inundó mares y secó desiertos. Pero luego entendió. No nesecitaba una mano para darse cuerda, con ella bastaba. Es mas, nunca la mano le había dado cuerda, simplemente la habia acompañado con una sonrisa entre sus dedos. Mirandola sin ojos. Besandola sin labios. Estando sin estar.

6/6/07

Relato pseudo-erotico

Me agarro sutilmente, me llevo sin dureza. Me envolvia tranquila y pausadamente. Con sutilidad, me fue alzando de a poco. Yo aqui, y a pocos centimetros, sus labios. Los anhelaba, como ellos, quizas, a mi. La distancia disminuía, y a la vez el calor se sentia mas. Como asustado, me volvio a bajar. Mientras le decia unas cosas sin importancia al mesero, me miraba de reojo. Finalmente, se decidió. Me alzó, y casi sin dudarlo, me llevó a sus labios para probar ese ansiado nectar. Hizo una mueca de disgusto, todavía le faltaba azucar al café.