Tiraste de mis hilos, moviste sin sentido mi ser. Creaste utopías, mataste quimeras, soltaste pájaros en la habitación. Revoloteaban por ahi. Revoloteaban por mi. Agitaban sus alas al compás de compases sin fin. Volaban más alto de lo que sus alas podían soportar. Me elevaban con ellas. Me llevaban a la cumbre de toda montaña. Me paseaban por ella.
Ella, siempre ella. Aparecía de la nada. Cortando mis hilos. Cortando las alas de mis pájaros, de mis ángeles. Dejandome caer. Creando ilusiones para luego desilusionarme de un puntapié en las costillas.
11/10/07
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2 comentarios:
no se apure, uno se habitúa a esa sensación de caer y esperar a volver a elevarse, así es el amor, efervecente y luego la quietud, el chiste es encontrar motivos para que siga burbujeando, agitarse de vez en cuando. así me ha pasado esta mañana, derrotado y con los hilos de la vida recortados, todo ha pasado tan vertiginosamente que a penas me justifico queriendo creer que le he visto venir, con el tiempo el desencanto se vuelve certeza.
abrazos de alas rotas.
Impecable comienzo: "tiraste de mis hilos..." te arranca la mirada para seguir leyendo. Saludos! Marisa.
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